Encuentro entre líderes juveniles de partidos políticos

El Encuentro entre líderes juveniles de partidos políticos se realizó el 13 de abril del 2021. Contó con la participación de 39 personas: 30 líderes juveniles provenientes del Partido Colorado, el Partido Liberal, Patria Querida, Hagamos y el Frente Guasu, 5 dialogantes que hacen parte de la plataforma y 4 integrantes del equipo técnico.


Fueron objetivos del encuentro:

  1. Generar un espacio de intercambio sobre los desafíos coyunturales y estructurales del país, a partir de la narrativa “Paraguay del diálogo a la acción” – Versión 1.0.

  2. Reflexionar sobre las responsabilidades de los partidos políticos a la luz del reto de promover un proceso de cambio.

  3. Contribuir con el proceso de elaboración de una agenda país.

El programa tuvo dos momentos: la exposición sobre “Paraguay Ahora”, que estuvo a cargo de Paulina Serrano y Linda Vera, dialogantes participantes de la plataforma, que son militantes de los partidos Patria Querida y el Partido Colorado, respectivamente. Otros tres dialogantes militantes partidarios participaron: Leonardo Gómez (Frente Guasu), Olga Paredes (PLRA) y Gustavo Montiel (PLRA). La segunda parte comprendió el intercambio entre los y las presentes.


Quienes participaron del encuentro hablaron desde un lugar donde convergen los siguientes sentidos: liderazgos jóvenes de instituciones partidarias, una búsqueda de diferenciación para no repetir los errores pasados o de líderes de la dirigencia partidaria, y evitar caminos que “decimos querer cambiar”. Algunas personas fueron explícitas en su demarcación: “no nos identificamos con la clase política”.



Por primera vez, líderes juveniles de los principales partidos políticos se reunieron a conversar sobre el país.
“Yo respeto todas las ideologías políticas”

Los militantes partidarios jóvenes que asistieron al encuentro expresaron la valoración positiva del pluralismo político y el pensamiento diferente, caracterizándolos como rasgos distintivos de una parte de las nuevas generaciones.

Pareciera ser que, en mayor o menor medida, están acostumbrados o familiarizados con la interacción interpartidaria. Se presupone que a mayor madurez militante, mayor interacción interpartidaria.

El carácter interpartidario del encuentro fue explicitado en la misma convocatoria, al igual que su público destinatario: líderes juveniles de partidos políticos.

“El disenso es natural en la política” fue destacado en la inauguración del encuentro (y reiterado durante el intercambio), observación que precede un significado subyacente: la razón de ser de la política se halla en la construcción y ejecución de acuerdos.


EL INTERCAMBIO


Reconocimiento de Paraguay Ahora.


La mayor parte de los participantes reconocieron la importancia y pertinencia del espacio “Paraguay Ahora” debido a sus atributos, el contexto en el que se inserta, la Narrativa y la utilidad.

  1. Los atributos destacados fueron la diversidad (“compañeros y compañeras de diversos lugares”), la apertura a la diferencia, el enfoque distinto del diálogo (“es un proyecto que quiere enfocar de forma distintas”).

  2. El esfuerzo desplegado fue destacado tanto por quienes integran el espacio, como por las personas invitadas, en especial por el contexto pandémico, cuando las dificultades se multiplicaron y se amplificaron a un grado extremo, manifestando “problemáticas latentes” y anulando “válvulas de escape” que, anteriormente, impedían el estallido de tensiones (mal) resueltas o atendidas.

  3. La Narrativa también ha sido valorada tanto por su pertinencia como por su aporte de “propuestas que permitan tomar definiciones necesarias”.

  4. El espacio “Paraguay Ahora” es útil porque “está colocando temas en agenda” y favorece un intercambio preciado para este tiempo.


Problemas destacados de Paraguay


Los problemas destacados durante el intercambio se relacionan principalmente con la dimensión política: la dependencia del Poder Judicial, la corrupción, el crimen organizado, problemas que están enlazados entre sí y con la degradación institucional. El diálogo puso énfasis en la situación de los partidos políticos. En ese marco un punto crítico es la abdicación de su función de formar cuadros y promover nuevos liderazgos. También fueron subrayados la ausencia de una política de memoria, hecho que - en parte - puede explicar la desatención de la historia reciente, omisión que, asimismo, influye en la debilidad de la democracia. El carácter reaccionario de la sociedad impide la participación de jóvenes en instancias directivas y de toma de decisión, así como en la inserción profesional de aquellos que se están formando en el exterior.


Dependencia de la justicia


Es grave la influencia de la política en el Poder Judicial o, dicho de otra forma, la inexistencia de la autonomía que define su razón de ser y misión. Un participante se preguntó, “¿qué hacemos con el consejo de la magistratura y otras instancias?”, indicando una contradicción que pareciera no tener salida.


Esta institución tiene implicancias negativas. “La justicia es la base de todo cambio” y es la institución cuyo desempeño permite “la seguridad jurídica y la justicia tributaria”.


La señalación de esta problemática se corresponde – y un dialogante lo hizo notar en el intercambio – con lo que propone la Narrativa: un punto de apalancamiento de la Narrativa es la Reforma del Sistema Judicial.


Varios de los participantes expresaron su indignación y preocupación por la criminalización de la protesta y la persecución de militantes partidarios, que se incrementaron a raíz de las manifestaciones suscitadas en marzo del 2021. Al respecto, alguien dijo: “las imputaciones y privaciones de libertad de más de 200 jóvenes, entre ellos, 35 militantes liberales, es un hecho peligroso”. Otro participante manifestó que “los hechos ocurridos ponen en cuestión no sólo al Poder Judicial y el Ministerio Público, sino a todo el Estado de Derecho”.


Respecto a las imputaciones que afectan a militantes partidarios a raíz de la quema de una sede de la ANR, alguien remarcó una contradicción a su modo de ver inquietante, consistente en el carácter meramente declarativo de la lucha por la justicia o la articulación pues “cuando se dan los hechos no tomamos posición ¿Como puede ser que, durante la crisis que pone en cuestión el Estado de derecho, haya silencio colectivo”? Agregó: “En los puntos de apalancamiento debemos entender que la acción vale también, en un proceso de diálogo las acciones también hablan. En contrapartida, los silencios generan problemas en un proceso de diálogo”.


La dependencia del Poder Judicial tiene consecuencias negativas y serias. La primera de ellas es la impunidad, que se convierte en regla. Todo el Estado de derecho y la misma democracia entran en cuestión. “La inseguridad política y la inseguridad jurídica empañan la visión del horizonte y el camino”.


Corrupción y crimen organizado


La corrupción es un síntoma de una política degrada y en Paraguay se agravó poderosamente, también a raíz de su vinculación con el crimen organizado.


Para algunos de los participantes, ambos asuntos son los flagelos más importantes. Se convirtieron en una “marca país”: la marca del crimen organizado. “Paraguay es noticia en el mundo por hechos como la incautación de drogas provenientes de su territorio, la prisión en el extranjero de políticos como Cinthia Tarrago, la declaración Ulises Quintana como significativamente corrupto por el Departamento de Estado de USA, o los vínculos de ex presidentes con el crimen y la mafia”.


En esa línea, una persona remarcó que, “durante la pandemia, la gran problemática no ha sido la pandemia en sí misma, sino la corrupción que impidió afrontarla”.


La obstrucción que genera la corrupción se expresa en varios órdenes. Un joven concejal compartió un ejemplo ilustrativo. “La Municipalidad de Santa Rita compró 32 hectáreas sobre la ruta sexta para la instalación de un parque industrial. Hace 8 años, libramos un juicio por una superposición de títulos, mientras tanto la tan mentada transformación industrial está frenada. Es un ejemplo pequeño de lo que la justicia corrupta puede frenar”.


Un contrapunto fue expresado respecto a la corrupción. “Efectivamente, la corrupción es un problema fundamental, pero no es una línea política en sí. Es importante hacer esa diferenciación. Darle ese énfasis: la forma en que se encara me parece que enmascara o supone que todo tipo de política libre de corrupción es acertada”, expresó un joven referente.


Degradación institucional.


Los tópicos descritos se inscriben en una “descomposición generalizada de las instituciones”, en especial del Poder Judicial y de los partidos políticos.


Estos últimos vienen sufriendo un deterioro creciente que ha generalizado la desconfianza y el descreimiento, los cuales tienen una influencia relevante en las nuevas generaciones. “Trato de apoyar la participación del joven dentro de la política, sin embargo, resulta dificultoso visto la visión generalizada de que “la política es mala”. Son pocas las personas que opinan diferente”, dirá al respecto un militante del interior.


El descreimiento tiene grados. Algunas opiniones consideran que sus problemas deben ser superados porque los partidos tienen roles ineludibles para el cambio, otros que han perdido la capacidad para ello: “No creo que sea un partido el que cambie el país”.


“La mayoría se burla o te trata de corrupto. Nos meten a todos en la misma bolsa”. Esta situación de desconfianza generalizada comporta un círculo vicioso que acentúa el deterioro institucional. “Por cada político bueno que renuncia entran dos malos”.


Dos hechos son indicativos del debilitamiento de los partidos políticos: la abdicación en la formación de cuadros y la subordinación a intereses privados y la mafia.


  • Formación de cuadros y promoción de nuevos liderazgos. “Los partidos políticos son responsables de frenar los cuadros”. En aquellos grandes, sucede la contradicción de que el espacio otorgado a los jóvenes fue sucedido por el “aplastamiento”. Sin embargo, “se han olvidado de sus funciones, especialmente, la formación política y la promoción de liderazgos”.

Este asunto fue recurrente durante el diálogo. “Los partidos políticos deben asumir la responsabilidad de formar cuadros. Sino seguiremos con más de lo mismo”. Muy pocos partidos lo hacen. Lo que se hace es más de lo mismo (“clientelismo, hurrerismo, etc.).


Financiamiento político. El creciente influjo del narcotráfico ha producido lo que en Paraguay se denomina la narcopolítica. Este asunto se inscribe en un capítulo medular para la cuestión partidaria: el financiamiento político, cuyo debate “requiere profundización”. Hay cuestiones o criterios irresueltos o desacertados. Además del influjo de diferentes expresiones de la mafia, también aumenta la subordinación de los partidos políticos al financiamiento proveniente de empresas del sector privado “que tienen sus agendas”.


Desconocimiento histórico y carencia de una política de la memoria


Según un participante, la Narrativa debe ampliar la referencia al “componente de nuestra historia reciente”, particularmente en lo “que significa el legado de los 35 años de la Dictadura Stronista: elemento fundamental de la crisis”.


Todo ello tiene nexo con la ausencia de una política de memoria, a diferencia de otros países de la región que, incluso, hicieron “un proceso de duelo”.


El Stronismo es un elemento vigente de la cultura política, incluso de las prácticas. “Tenemos un presidente que reivindica prácticas stronistas” o partidos que desconocen los problemas de las tierras malhabidas”.


“La responsabilidad de no repetir los errores del pasado reside en la juventud”.

Carácter reaccionario de la sociedad


Una aseveración fue contundente: “el país que tenemos no está preparado para aquellos jóvenes que se están preparando (…) Hay miles de jóvenes paraguayos que regresan luego de la beca en el extranjero”


El carácter reaccionario o el conservadurismo de la sociedad impiden la participación de las nuevas generaciones, su inserción en campos profesionales y en instancias de toma de decisiones.


División asunción – interior


“Me parece que hay una división (o divorcio) entre la capital y el interior”.

Esta afirmación, secundada por otra de las voces intervinientes, suscitó la pregunta sobre cómo resolverla. Alguien respondió: “Generando una red de ciudades a nivel nacional y juvenil, y planteando acciones que puedan favorecer a los distritos”.


Desafíos


Fueron retos destacados:


  • El momento de la pandemia como cambio histórico y efecto catalizador;

  • La crisis de liderazgo;

  • La participación de las nuevas generaciones y la promoción de nuevos liderazgos;

  • La formación de cuadros en los (y por los) partidos políticos;

  • La unión o la acción colectiva;

  • Tópicos de desarrollo (industrialización, diversificación energética, reforma del estado, reforma del poder judicial, lucha contra la corrupción, política internacional en la crisi);

  • La superación de prácticas limitantes en los procesos de diálogo.


El momento de la pandemia


El debate de los desafíos puntea varios ítems, siendo la pandemia la variable estructuradora de lo que pasa y lo que pasará. Es la marca de un tiempo que lo re-configura drásticamente. Uno participante destacó la experiencia de Israel para demostrar que “es posible superar el Covid”; otra recalcó el efecto catalizador que está ocurriendo en el país y que convocan la actuación de (nuevos) liderazgos.


La crisis de liderazgos


Convocatoria que pone en evidencia otro relevante reto: la crisis de liderazgo que sufre el país.


Participación de los jóvenes


Hay diferentes visiones. Por una parte, hay personas que señalan la distancia de los jóvenes con respecto a la política, en especial partidaria. “La mayoría se limita a protestar, pero no a participar”. Por la otra, hay opiniones que señalan el fenómeno del “despertar juvenil”, el cual está relacionado con las redes sociales y la pandemia. Cada vez más, ciertos jóvenes muestran interés por los asuntos públicos, desaprueban la corrupción y expresan una nueva politización”.


También hay una tercera mirada que cuenta la diferencia de aptitud respecto al pluralismo político: “La clase política actual desaprueba que yo me sienta con otro partido. Pero las nuevas generaciones pensamos distintos, al menos una parte”.


Formación de cuadros y promoción de nuevos liderazgos


A propósito de la participación de los jóvenes, la formación de cuadros o su ausencia constituyen tópicos insoslayables. Como se ha mencionado, “los partidos políticos tienen el gran desafío y el deber de formar líderes verdaderos (…) estamos carentes en Paraguay de una formación política e ideológica (..) la formación doctrinaria es fundamental (…) para que el país vaya bien, necesitamos una mezcla perfecta entre lo técnico y lo político. Aislados, no funcionan”.


La formación de cuadros debería incorporar en su currículum las competencias emocionales, que resultan claves, para los nuevos tiempos. “Necesitamos ser más cautelosos y ser críticos”, a la vez de disponer de mejores y mayores destrezas para el diálogo y la construcción de acuerdos.


No pocas personas destacaron que en las próximas elecciones municipales “muchos líderes jóvenes pueden tomar cargos”. “Hay jóvenes que estamos militando porque queremos disputar en las elecciones, y queremos apartarnos de la corrupción: ser distintos”.


La unión o la acción colectiva


“Por más que estemos en partidos diferentes, tenemos diferencias válidas y necesarias. Debemos unirnos para construir un objetivo común (…) La forma en que salvaremos el país es que todos los partidos políticos podamos sentarnos a analizar la situación.


“Los líderes juveniles debemos superar los enfrentamientos que distancian a las cúpulas partidarias, para dialogar y construir desde los puntos sobre los cuales estamos de acuerdo (…) Uno de ellos es el combate a la corrupción”.


Tópicos de desarrollo

  • Industrialización

  • Diversificación energética

  • Reforma del Estado

  • Reforma del Sistema Judicial

  • Lucha contra la corrupción

Superar los límites del diálogo


Un participante ha subrayado la necesidad de superar límites en los procesos de diálogo.


“Necesitamos nuevos espacios, pero donde el debate sea también desde el contraste”, máxime en un contexto político como el actual, donde quieren poner en cuestión la realización de las elecciones municipales, la democracia está en suspenso, prolifera la criminalización de la protesta y la persecución de líderes críticos al régimen. La indiferencia genera lo que ya versa el poema de Brecht*.

"Primero se llevaron a los judíos, pero a mí no me importó porque yo no lo era. Luego arrestaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Más adelante detuvieron a los obreros, pero como no era obrero, tampoco me importó. Luego detuvieron a los estudiantes, pero como yo no era estudiante, tampoco me importó. Finalmente detuvieron a los curas, pero como yo no era religioso, tampoco me importó. Ahora me llevan a mí, pero ya es tarde"

*Existe una controversia sobre la autoría de este poema. Para algunos, por un mal entendido histórico se le atribuye a a Bertolt Brecht cuando en verdad es de Martin Niemöller.


Varias personas asistentes han recalcado la necesidad de fortalecer espacios como los de Paraguay Ahora, de modo que “los diálogos sobre lo que es y lo que quisiéramos que fuese” se amplíen y profundicen. En ese sentido, además de sugerir que “Paraguay Ahora” incorpore a más personas, enfatizaron el factor crucial de construir y ejecutar acuerdos.


El momento político que vive el país exige que “valoremos el diálogo y lo defendamos”. No obstante, “para seguir defendiendo el espacio donde podemos expresar nuestro desacuerdo, necesitamos defender la democracia, y hoy la democracia está en riesgo”.


“Hay una responsabilidad profunda que tienen los jóvenes. Hacerse cargo de un país con muchísimos años de abandono y deficiencias estructurales”.